QUIERO FORTALECER MI MATRIMONIO

Querida Lupita:

¿Qué está pasando en el mundo? Dicen que se está acabando, que es el fin. Amenazas, secuestros, suicidios, niños maltratados o abandonados, jóvenes sin ilusiones, abortos, divorcios… Y, para colmo, de mi grupo de amigas, que somos cinco, solo yo sigo casada. ¿Ya no hay amor? Necesito saber cómo mantener vivo nuestro amor y no formar parte de las estadísticas negativas. ¿Podemos revertir esta tendencia? Parece que el mal va ganando.

Maria A.

 


 

Hermana Mía, Maria:

 Martin Luther King decía:

“Si en lo profundo de mi corazón tuviera la certeza que mañana se acabara el mundo, me gustaría pensar que soy el tipo de persona que, aun así, hoy plantaría un árbol.”

Me parece que tú eres una persona de este tipo. Eres consciente de que vivimos en una sociedad en decadencia, pero no te rindes, haces algo que es encomiable: ¡quieres aprender!

Realizas varias preguntas pero me concentrare en la parte más luminosa de tu carta: el momento en que me dices que necesitas saber cómo mantener vivo el amor.

Para fortalecer tu matrimonio, debes privilegiar  el amor. No nos casamos porque estamos enamorados, sino que nos casamos para amar.

Amar es procurar el Bien del ser amado, y esto implica vencernos en muchos momentos para no hacer nuestro gusto, sino lo que conviene al otro y a la relación. Cuando actuamos asi, el balance final es siempre a favor nuestro. Es por eso que Dios nos dice, abiertamente, que hay más alegría en dar que en recibir.

Enumero a continuación las cuatro conductas destructivas que, de acuerdo a los estudios de Gottman, llevan a la ruptura matrimonial:

  1. Critica
  2. Desprecio
  3. Conducta defensiva
  4. Conducta evasiva

Cuando hay diferencias entre los cónyuges, deben buscar el dialogo un acuerdo común. Pero no llegamos a dialogar sanamente cuando estas cuatro actitudes o acciones se interponen.

  • Quien critica constantemente a su pareja, la hace sentir devaluada, y ya no puede influir en ella. La crítica ofende a la persona; es por eso: que debemos evitarla. Cuando algo te desagrade del otro, hazle saber la conducta que no quieres que se repita, pero no lo descalifiques como persona. Se corrige la conducta, no a la persona.
  • En otras ocasiones, mostramos desprecio con gestos y pone actitudes de burla, cuando lo ridiculizamos frente a los demás. Si tú lo haces, debes poner un alto. Decídete a fomentar el respeto para ella (o en el) y a apreciar todo lo positivo que tiene.
  • La conducta defensiva se da en aquellos que no admiten su responsabilidad en el problema. Se defiende o justifican, y evitan comprometerse con un cambio. La única forma de acabar con este veneno, es aceptar que hay algo en mí que puede cambiar para mejorar nuestra relación.
  • La conducta evasiva también es llamada “obstruccionismo”. La persona pone una barrera y ya no escucha. Esto es consecuencia de una relación en la que ha habido mucha crítica y descalificación. El antídoto es hacer un esfuerzo sobrehumano para no romper la comunicación. Ver juntos algunas películas que traten el amor conyugal y comentarlas, puede ser una forma de re-abrir el canal que sea obstruido.

Podría resumir diciendo que, para que un matrimonio perdure y mantenga viva la llama del amor, debe practicar estas virtudes: gratitud, respeto, generosidad y perdón.

Pero recuerda que para que tus dones cobren vuelo, has de recurrir a las ayudas del Cielo: Oración, Maria y Eucaristía; sin este tripie sobrenatural. Es prácticamente imposible amar.