EDUCAR A NUESTROS HIJOS EN EL RESPETO A LA MUJER

Lupita:

Hemos estado en casa por la pandemia y esto se está volviendo un infierno para mí. A lo largo del día mi esposo expresa frases así: “No le hagas caso, tu mamá está loca…”. Además, veo que mis hijos tratan mal a sus novias.  ¿Cómo lograr que los hombres respeten a las mujeres?

Irma L.

 


 

Hermana mía, Irma:

El respeto es un valor fundamental para interactuar con los demás.  Esta palabra viene del latín y significa: atención o consideración.

Claves para educar en el respeto a la mujer:

  • El ejemplo es indispensable. La forma en que tu esposo te trate, será la forma en que tus hijos tratarán a la mujer.  Si eres soltera, elige como esposo a un hombre al que admires; uno cuyas cualidades quieras que sean imitadas por tus hijos. Dicen que a un niño se le empieza a educar diez años antes de que nazca.
  • El buen trato recíproco de papá y mamá, será la piedra angular. Si eres mamá soltera, cerciórate de que tu hijo tenga contacto con hombres respetuosos y llenos de valores (hermanos, tíos, abuelo, maestro, sacerdote).
  • Habla a tus hijos de la importancia de respetar a las mujeres. Hazles saber que es de cobardes lastimar a una mujer.
  • No debe tolerarse la pornografía en casa, ni los chistes o comentarios que ridiculicen o menosprecien a la mujer. Educar en el respeto por el propio cuerpo y el de los demás. Evitar toda referencia a la mujer como objeto de pacer sexual.
  • No les pegues. La violencia engendra violencia. No es necesario pegar ni gritar a los hijos. Aprende sobre la forma de disciplinar y te darás cuenta que ningún especialista en conducta recomienda las agresiones.
  • Si tu esposo es violento, debes hablar con él y ofrecerle ayuda.  Pon límites claros, exprésale que su hogar debe ser libre de violencia y, si no quiere solucionarlo, la separación será el medio adecuado para que él valore a su familia y haga los cambios necesarios para mantenerla unida (2383 CIC).
  • Fomenta en ellos el amor a María, madre de Dios y madre nuestra

Ustedes maridos, convivan de manera comprensiva con sus mujeres, como con un vaso frágil puesto que es mujer. Denle honor como la coheredera de la gracia, para que sus oraciones sean escuchadas ( 1 Pe. 3, 7).