TIPS PARA FORMAR UN HOGAR ALEGRE

Querida Lupita:

Me siento un poco apática, desmotivada. Tengo dos hijas y 12 años de casada, pero nuestra vida es rutinaria y hemos entrado en un ambiente tristón. No es que haya un problema mayor, sino que, simplemente, no nos divertimos. Trabajo, estudio, televisión y sueño… eso es todo. A veces pienso que está empezando un problema mayor, pues no platicamos. Si quiero salir, mi esposo me dice que no hay dinero. Nuestra vida es gris. Quiero cambiar eso y no sé cómo hacerlo.

 Rosy H.

 


 

Hermana mía, Rosy:

Estás hablándome de un mal moderno: la superficialidad. Vivir sin raíces, sólo en lo exterior, muchas veces por inercia, hacer lo que toca, pero sin sentido trascendente.

La alegría es una virtud que se cultiva. No son necesarias las circunstancias perfectas para estar alegres, podemos determinarnos a ser alegres y conseguirlo desde dentro de nosotros mismos.
Algunos grandes han dicho:

“La alegría es la piedra filosofal que todo lo convierte en oro”. Benjamín Franklin.

“Bueno es tener la alegría en casa y no haber menester de buscarla fuera”. Goethe.

“Hay que simpatizar siempre con la alegría de la vida. Cuanto menos se hable de las llagas de la vida, mejor”. Óscar Wilde.

“El corazón alegre hace tanto bien, como el mejor medicamento”. Rey Salomón.

“Todo le sale bien a las personas de carácter dulce y alegre”. Voltaire.

“La juventud es el paraíso de la vida; la alegría es la juventud eterna del espíritu”. Hipólito Nievo.

El propio San Pablo nos convoca:

“Como cristianos, estén siempre alegres; se los repito, estén alegres. Que todo el mundo note lo comprensivos que son”.

San Pablo nos llama a estar alegres, y no a tener las condiciones para estarlo. Señala, de alguna forma, que la alegría está en el Señor.

Toma en cuenta las siguientes recomendaciones y aplícalas en tu hogar. Recuerda que sin esfuerzo, no hay victoria:

  • Escriban frases de alegría como las que aquí comparto, y otras más, en letra grande y en cartulina, para colocarlas en puntos estratégicos de tu casa donde puedan leerlas todos.
  • Hagan caminatas en sitios naturales que les lleven a respirar aire fresco y a admirar la belleza de la naturaleza.
  • Acudan a Encuentros con Cristo a los que convoca constantemente la Iglesia.
  • Aprendan a recrearse con juegos de mesa (hay muchos que nada cuestan; sólo requieren papel y lápiz). En librerías católicas hay materiales que te enseñan a convivir en familia; juegos como: basta, escaleras, gato, garabatos, etc.
  • Compra un libro de chistes elegantes y léanlos en familia cuando coman juntos a la mesa.

El Papa Francisco comentó que una familia que no come casi nunca juntos, o en cuya mesa no se habla pero se ve la televisión o el smartphone, es una familia “poco familia”. Cuando los hijos en la mesa están pegados a la computadora, al móvil, y no se escuchan entre ellos, esto no es familia…

Y mejoremos nuestra actitud desde dentro para cultivar el optimismo. Todo puede estar mejor si doy lo mejor de mí. Nos motiva el Papa Francisco también: Cuando te sientas triste porque no sucedió lo que tu corazón quería, mantente firme y feliz porque Dios está pensando algo mejor para ti.